Una simple operación matemática permite verificar que Concordia, que viene superando a Paraná en el número de casos diarios de COVID-19, anteayer en 1 caso (135 Concordia y 134 Paraná) y ayer en más de un centenar (Concordia 189 y Paraná 85) ha sido contagiada con casos comprobados de COVID19 en un 2,9 % de su población, mientras Paraná sube ese porcentaje a un 4 % y la Ciudad de Buenos Aires alcanza los 5,9 % con más de 182.052 casos confirmados.
La curva ascendente de casos de Concordia permite avizorar que en pocos dias alcanzaríamos el porcentaje de Paraná y seguramente lo superaríamos pues diariamente vamos sumando una cantidad de casos mayor que al ser comparados con la cantidad de habitantes de cada ciudad, hace escalar el porcentaje de nuestra ciudad.
En los países que sufrieron primero que nosotros la Pandemia, como España, el Ministerio de Salud acaba de informar que el 5 % de la población se contagió, aunque sumidos ahora en la segunda ola de contagios se espera que ese porcentaje suba abruptamente. En Reino Unido donde hay casi 3 millones de enfermos confirmados de coronavirus, está aumentando el número diario entre 60 y 70 mil personas de nuevos contagios diarios, lo que llevó a dictar una cuarentena total. La tasa de contagios era al 6 de enero de 4.245,05 por cada 100 mil habitantes, mientras hoy Paraná presenta una tasa levemente inferior de contagios: 4.000 habitantes por cada 100 mil habitantes. Concordia, en tanto, tiene hoy una tasa de casi 3.000 habitantes contagiados por cada 100 mil. En cuanto a Brasil, la tasa de pacientes confirmados de coronavirus es de 3.758,94 por cada cien mil habitantes, teniendo una de las tasas de confirmados de coronavirus de las más altas del mundo.
Al otro lado del charco, Uruguay, tiene una tasa de pacientes confirmados de 668,19 por cada 100 mil y el total de infectados es de 23.048 al 6 de enero. Cifra que es menor a 10.000.- al total de contagiados de Entre Ríos.
Esto demuestra que la curva y la duplicación de casos cada 14 días no puede hacer subir aún más el espiral ascendente mientras se aplica un “toquecito” de “quédate en casa” en horarios de escasa circulación de personas, que lo único que desalienta es a quienes realizan fiestas clandestinas, el resto sigue pensando “no me va a tocar a mí” y circulan sin barbijo, no respetan el distanciamiento social y, en fin, son renuentes a aceptar que para vivir en sociedad se requiere respetar las normas y al Estado hacerlas cumplir a rajatabla. Así como vamos, en pocos días, se deberá implementar volver a fase 1.

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